Puerta de Brandenburgo

¿Quién al ver la famosa Puerta de Brandenburgo no sabe que se encuentra en la capital alemana? Una de las paradas principales en nuestra visita por Berlín es la Plaza de parís donde se encuentra este famoso monumento, seña de identidad de todo un país y una sociedad.

Una vez salimos por la boca de metro que se encuentra en la plaza de París o entramos por la calle “Unter den Linden” y levantemos la vista nos encontraremos, frente por frente a nosotros con una de las vistas más impresionantes, la Puerta de Brandenburgo. Si es la primera vez que visitamos la capital alemana, cuando tengamos delante este monumento no tendremos palabras para describirlo, pues la imagen es espectacular. Cuando vemos este monumento en fotos o en la televisión nos parece algo grande pero, al verla con nuestros propios ojos, no tiene punto de comparación, nos quedaremos con la boca abierta.

Una de las cosas que tenemos que tener en cuenta es que no solo se trata de una obra arquitectónica sin más, pues detrás de esta Puerta de Brandenburgo hay toda una época de cambios, de acontecimientos, de guerras, de luchas, de reunificaciones, de libertad, de unión…

puerta de brandenburgo

Esta Puerta era una de las muchas que formaban parte de la muralla de la ciudad cuyo objetivo era simplemente a modo de aduana. El monarca Federico Guillermo II mandó construir una nueva puerta en la que entraría una nueva figura, la Cuadriga. En esta Cuadriga se representaría a la diosa de la paz y colocada en dirección al este. Tras la victoria de Napoleón, esta Cuadriga fue trasladada a París donde permaneció hasta la victoria prusiana. De nuevo se traslado a Berlín pero no se colocó, de nuevo mirando al este, sin antes transformar a la diosa de la paz en la diosa del triunfo cambiándole la corona de laurel por un águila y una cruz de hierro.

Una de las anécdotas sucedida en este paso durante la monarquía prusiana es que nadie podía cruzar la Puerta de Brandenburgo por el arco central, a excepción de la familia real. Tras la Primera Guerra Mundial y todo lo ocurrido dejó de ser el paso central sólo exclusivamente real.

Durante la Segunda Guerra Mundial la Puerta de Brandenburgo sufrió muchos ataques, aunque fue lo único que quedó en pie cerca de la Plaza de París cuando termino la guerra. Una vez reconstruida por los países aliados, una noche el gobierno de Berlín Oriental en secreto decide desmontar la cruz de hierro y el águila de la Cuadriga por tratarse, según ellos, de un símbolo de militarismo prusiano-alemán. En la actualidad podemos ver que el águila y la cruz siguen en la Cuadriga ya que poco después de la la caída del Muro de Berlín se volvieron a colocar.

Poco después se construyó el Muro de Berlín y la Puerta quedó en la zona del este, por lo que impedía el paso de una zona a otra. Este suceso hizo que la Puerta de Brandenburgo fuera vista como un símbolo de la separación de este país, por lo que, tras la caída del Muro de Berlín se convierte en todo lo contrario, un símbolo de esa Reunificación Alemana tan esperada.

¿Por qué empezaría una visita a Berlín en este punto de la ciudad? Pues bien, por un lado porque es un lugar que los alemanes han adoptado como seña de identidad de una cultura, una sociedad, un país; aunque, por otro lado, porque podemos observar de donde parte todo lo que vamos a ver posteriormente en los alrededores, como se vivió ese periodo tan trágico en Berlín y la ruptura de esta ciudad en dos partes.